ejemplo

+ Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo

1ra carta del Apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto
(10, 31-11,1)

Hermanos: Sea que ustedes coman, sea que beban, o cualquier cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios. No sean motivo de escándalo ni para los judíos ni para los paganos ni tampoco para la Iglesia de Dios.
Hagan como yo, que me esfuerzo por complacer a todos en todas las cosas, no buscando mi interés personal, sino el del mayor número, para que puedan salvarse. Sigan mi ejemplo, así como yo sigo el ejemplo de Cristo.
Palabra del Señor

6to Domingo del tiempo ordinario

CICLO B

1  Cor 10, 31-11, 1

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1  Cor 10, 31-11, 1: Sea tu vida una alabanza continua a Dios

El salmo es ciertamente un cántico, no de cualquier clase, sino acomodado al salterio. El salterio es cierto instrumento sonoro, como la lira, la cítara e instrumentos parecidos que se inventaron para acompañar al cántico. Quien salmea, no salmea solamente con la voz, sino que, tomando cierto instrumento músico llamado salterio, aplicando las manos a él, lo concuerda con la voz. ¿Quieres salmear? No cante tu voz únicamente las alabanzas de Dios, sino que tus obras concuerden con ella. Cuando cantas con la boca, callas algún tiempo; canta con la vida de modo que no calles nunca. Te entregas al negocio y piensas en el fraude; callaste la alabanza de Dios; y, lo que es mucho más grave, no sólo callaste la alabanza, sino que viniste a parar a las blasfemias. Cuando Dios es alabado por tu obra buena, alabas a Dios con tu obra, y, cuando Dios es ultrajado por tu obra mala, ultrajas a Dios con tu obra.

Canta con la voz por lo que se refiere a los oídos, pero no calles con el corazón, no calles las alabanzas con la vida. Si no piensas en fraude en tu actividad de comerciante, salmodias a Dios. Salmódiale cuando comes y bebes; no confundas las dulzuras del sonido, apropiadas al oído, sino come y bebe con moderación, frugalidad y parcamente, porque el Apóstol dice así: Ya comáis, ya bebáis, ya hagáis otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios. Luego, si obras bien y lo que comes y bebes lo tomas con miras al alivio del cuerpo y reparación de los miembros, dando gracias al que te proporcionó estos socorros suplementarios, tu comida y tu bebida alaban a Dios; pero, si sobrepasas por la inmoderación de la voracidad la medida que se debe a la naturaleza y bebes con exceso el vino, por muchas alabanzas que tu lengua tribute a Dios, le ultrajas con la vida.

Después de la comida y la bebida reposas para dormir. No ejecutes nada torpe en el lecho; no te excedas más allá de lo concedido por la ley de Dios. Sea casto el lecho nupcial con la esposa; y, si procuras engendrar, no te entregues con desenfreno a los placeres; trata con deferencia en el lecho a tu mujer, porque ambos sois miembros de Cristo, ambos creados por Él, ambos redimidos con su sangre; haciendo estas cosas, alabas a Dios y de ningún modo callará la alabanza de Dios. ¿Qué acontecerá cuando llegue el sueño? Cuando duermes, no te despierte tu mala conciencia, y entonces la probidad de tu sueño alaba a Dios. Luego, si alabas, canta no sólo con la lengua, sino también tomando el salterio de las buenas obras: porque el salterio es bueno. Alabas cuando comercias, alabas cuando comes y bebes, alabas cuando descansas en el lecho, alabas cuando duermes. ¿Cuándo no alabas?

Pero esta alabanza de Dios se perfeccionará en nosotros cuando lleguemos a aquella ciudad, cuando hayamos sido hechos iguales a los ángeles de Dios, cuando ninguna necesidad corporal nos atormente por parte alguna, cuando ni el hambre ni la sed nos turben, ni el calor nos fatigue, ni el frío nos entumezca, ni la fiebre nos haga guardar cama, ni la muerte acabe con nosotros. Nos ejercitemos para aquella perfectísima alabanza con esta alabanza de las buenas obras.

Comentario al salmo 146, 2


Oración colecta

Dios nuestro, que te complaces en habitar en los corazones rectos y sencillos,
concédenos la gracia de vivir
de tal manera que encuentres en nosotros
una morada digna de tu agrado.
Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo…


Posteo: Claudio O.